jueves, 3 de diciembre de 2015

DIVERSIDAD Y ALTERIDAD

DIVERSIDAD Y ALTERIDAD

Antes que nada y de empezar a desglosar tales conceptos desde la postura pedagógica es necesario partir desde una visión más particular que ofrecen los conceptos, desde lo más sencillo y esencial. Y en síntesis lo que nos ofrecen los conceptos son: por una parte diversidad nos remite a la cualidad de diverso o variado, alude a la diferencia y a la pluralidad de elementos en un determinado ámbito. De modo que por la noción de alteridad   se concibe como la  condición o capacidad de ser otro o distinto, es ponerse en el lugar del otro y su entorno, alternando la perspectiva propia con la ajena, como principio de diversidad.
Dentro de lo que ya concebimos en la simplificación de tales conceptos, nos es posible ya adentrarnos más a lo que el campo de la pedagogía requiere y proceder con el tema en cuestión. Son pequeños matices conceptuales, pero que llevados a la teoría y práctica pedagógica engendran variaciones distintas tanto para un mejor trascender de los conceptos como así mismo una aceptación positiva.
Empezaremos pues con una pregunta fundamental, ¿Es posible involucrar tales términos al ámbito y a una perspectiva pedagógica? en correspondencia a la pregunta se puede manifestar que tales conceptos pueden ser aplicados a la práctica pedagógica de manera excepcional, más que nada es que los sujetos y educadores aprendan a ser conscientes del beneficio intrínseco que tanto diversidad y alteridad no ofrecen, para ello es importante desglosar ambos conceptos llevándolos desde una perspectiva pedagógica.

DIVERSIDAD

Ante todo, rectifiquemos una idea importante de que diversidad es fundamentalmente substancial y significativo dentro del campo de la pedagogía, ya que este es el encardado de afrontar esos ideales de una  educación  acorde a la homogeneidad.
La diferencia no solo se trata de él ser diferente, sino que además en esta diferencia se debe marcar diferencias en las que se comparten rasgos y por extensión identidades.
En lo reflexionado respecto a tal concepto se puede decir que esta diversidad de la que se habla se da de dos formas, una tanto interna que es en sí misma propia de identidad y es la sustancia que compone la esencia original del sujeto, es lo que tiene dentro e intrínseco; y la otra es la externa, la que en que hace parte socialmente de un grupo en cierta medida definido, que tiene una manifestación e inclinaciones sociales ancladas a un perspectivas e inclinaciones mutuas.
                                                                                     
                                                                         ALTERIDAD

Manejada desde esta postura pedagógica la alteridad nos posibilita y permite a alternar o cambiar la propia perspectiva por la del otro. En este sentido, implica que un individuo sea capaz de ponerse en el lugar del otro, lo cual posibilita que pueda establecer relaciones con el otro, basadas en el diálogo y la conciencia y valoración de las diferencias existentes sobre los sujetos.
La alteridad se contrapone a la mimesis o copia, en el sentido de que no se trata de que todos poseamos una conciencia en la que se tienda a ser iguales a identificarnos con el otro y asumirlo miméticamente. Con la alteridad se trata, que desde mí persona comprender las diferencias sobre el otro, siendo consiente de esas diferencias que le suceden y posee el otro lo cual posibilita a que yo afronte las ideas desde diferentes posturas y no solo esto sino que además se puede llegar a entender al otro como una proyección de su realidad, en una buena muestra de interés por comprenderse mutua y grupalmente, de ahí es donde parte una adecuado fomentar el discurso y dialogo posibilitador.
En la alteridad-el problema empieza con una necesidad primordial de conocerse a sí mismo, a es ser interno. Ya que en el momento en que se acepta la propia existencia, la relación con el otro se complica ya que entran en conflictos las personalidades. Para eso se debe inferir hasta qué punto se conoce, ya que este punto definirá la frontera entre uno y el otro. Todo lo que es uno es “yo” y todo lo que no sea “yo” hará referencia al otro. De acuerdo a Lacan, la formación del sujeto requiere un desdoblamiento del yo entre “yo” y “otro”. Esta reflexión acentúa la relación narcisista del sujeto con su contraparte imaginaria, el “ego ideal”. De esta manera, el subconsciente provee un ejemplo de que uno es su propio “otro” creando una tensión entre el sujeto y el ego, generando “otro” que es “yo” (Lacan, 1977).
Cuando se posee y se es consciente de mi yo interior añádase una voluntad de alteridad, de entendimiento, en donde la integración podrá ser armónica, ya que cada sujeto respetará las creencias del otro, propiciando las relaciones pacíficas y fomentando el diálogo, ese diálogo, por otra parte, enriquecerá a ambos de diferencias primordiales. 

JORGE MARIO

JORGE MARIO AGUDELO JARAMILLO
FACULTAD DE ARTES
Semestre 2015-2
Fecha: 02/10/15

Referencias
-Lacan, J. (1977). The Mirror Stage as Formative of the Function of the I as Revealed in Psychoanalytic Experience. En A. Sheridan, Écrits: A Selection. New York: W.W. Norton and Company.


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